lunes, 25 de julio de 2011

TODOS SOMOS OSLO

Hay un refrán popular que reza: "Nunca te acostarás sin aprender una cosa más". A veces resulta inconexo pero generalmente roza la perfección y desearíamos no haber hecho esfuerzos para garantizarlo. En ocasiones pese a que queramos hacer que pase desapercibido no nos queda otra que acostumbrarnos a su cruda realidad y aceptar novedades como parte de nuestro caminar vital. Por desgracia hemos aprendido estos días que en algún lugar del mundo ha existido y existe un paranoico desgraciado y asesino llamado Anders Behring Breivik que no solamente ha asesinado a unas 92 personas sino que encima tiene la osadía de decir que ha sido necesario.

La gran mayoría de los medios han relacionado la catástrofe con que Noruega es un país pacífico que jamás había sufrido antes una masacre de este calibre pero eso da igual, da igual que lo haya sufrido o no, tal vez por la constante capacidad de aceptar nuestro terrorismo interno como parte de nuestra convivencia, da igual que sea un país pacífico, lo horrible de esto es que los noruegos se han convertido en inocentes víctimas de un terrorismo sin piedad y la población pide a gritos, aún entre lágrimas, la solidaridad de quiénes nos sentimos un poco noruegos con esto.

Parece que es algo normal, pero no lo es. Países como Estados Unidos, Inglaterra, España no escapan a las noticias terroríficas y ahora Noruega y quién sabe qué país en un futuro tendrá que lidiar con estas situaciones de sentimiento contrariado y necesidad de cariño. Una sociedad envidiada por su carácter como la noruega, necesita en estos momentos todo el apoyo moral posible para sobrellevar la tristeza que ha llenado las esquinas del país de rabia contenida e impotencia ante el desastre terrorista que la ha azotado. Poco haré desde aquí, pero que quede constancia de que desde el viernes soy un poco más noruego si cabe y que deseo que Anders Behring Breivik reciba el castigo que se merece aunque eso no permitirá a las víctimas volver a ser quiénes fueron. Descansen en paz.

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